Cómo ayudar a sus hijos a afrontar el estrés

Por: Diana Spíndola Yáñez

0
33

Para los adultos, la infancia puede parecer una época libre de preocupaciones. Pero los niños pueden experimentar estrés. En estos momentos de largo confinamiento, clases en línea, estar sin los amigos y sin clases extraescolares ni deportes; lo hemos comprobado. ¿Cómo poder ayudarlos a desarrollar formas saludables de afrontar y de resolver los problemas cotidianos?

Una encuesta infantil elaborada por KidsHealth® mostró que los niños afrontan el estrés tanto de formas saludables como no saludables. También indicó que, aunque es posible que ellos no inicien una conversación por propia iniciativa sobre lo que les preocupa, desean realmente que sus padres les tiendan una mano y les ayuden afrontar sus problemas. Pero no siempre es fácil para un padre saber cómo ayudar a un hijo estresado.

He aquí algunas ideas:

  1. Comuníquele su interés con claridad. Hable con su hijo cuando usted se dé cuenta de que hay algo que le preocupa. Si es posible, ponga nombre al sentimiento que cree que puede estar experimentando su hijo.
  2. Escuche a su hijo. Pida a su hijo que le cuente lo que le preocupa. Escuche calmada y atentamente, con interés, paciencia, demostrando lo mucho que le importa. Evite la tendencia a juzgar, culpar, dar sermones o decir lo que usted cree que debería haber hecho su hijo
  3. Comente brevemente los sentimientos que cree que podría estar experimentando su hijo. Por ejemplo, usted puede decirle: «Debe haberte molestado bastante», «No me extraña que te enfadaras si no te dejaron jugar en el partido» o «Debe haberte parecido de lo más injusto». Comunicándose de ese modo, demostrará a su hijo que entiende cómo se siente y por qué, y lo mucho que eso le importa.
  4. Ponga nombre a lo que le ocurre a su hijo. Muchos niños todavía no tienen palabras para expresar sus sentimientos. Si su hijo parece enfadado o frustrado, utilice esas palabras para ayudarlo a identificar las emociones por su nombre.
  5. Ayude a su hijo a pensar en cosas a llevar a cabo. Si existe un problema específico que le está provocando estrés a su hijo, hablen juntos sobre qué hacer. Anime a su hijo a pensar en ideas al respecto.
    Escuche y avance. A veces hablar, escuchar y sentirse comprendido es todo lo necesario para ayudar a que las frustraciones de un niño empiecen a aligerarse. Después, intente cambiar el tema de conversación y avancen hacia algo más positivo y relajante.
  6. Limite el estrés a que se somete su hijo siempre que sea posible. Si ciertas situaciones están provocando estrés en su hijo, fíjese en si hay formas de cambiar las cosas.
  7. Esté presente y disponible. A los niños no siempre les apetece hablar sobre lo que les preocupa. Y muchas veces, está bien que sea así. Deje claro que su hijo sabe que usted estará a su lado cuando tenga ganas de hablar.
  8. Sea paciente. En calidad de padre o de madre, duele ver a un hijo infeliz o preocupado. Pero intente no dejarse llevar por la necesidad de resolverle todos los problemas. Los padres no pueden resolver todos los problemas de sus hijos a lo largo de la vida. Pero enseñándole estrategias de afrontamiento saludables, usted preparará a su hijo para afrontar las tensiones que les deparará el futuro.

 

Psic. Diana Spíndola Yáñez
CENTRO DE ASESORÍA
PSICOLÓGICA-SKOOL-TOOLS
Facebook: centro de asesoria psicologica-skool-tools
Tel. 210 3280 – 662 206 3414