El que persevera trunfa

Por: Carlos A. Barreto Rivero

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Es un dicho mundialmente muy conocido, no hay dudas que perseverar es producto del carácter positivo, optimista, que mediante pensamientos, sentimientos y motivaciones asertivas lo conducen por sendas de confianza y fe hacia una vida plena. Aunque el camino hacia el triunfo final puede estar cargado de “espinas” la esperanza lo anima porque se dice: “Caminante no hay camino, el camino se hace al andar”.

Anthony De Mello nos advierte que uno de los peores obstáculos para lograr la auto liberación interior es conocerse a sí mismo para eliminar los apegos. Confiar en sí mismo es sinónimo de tener buena autoestima y valoración para ayudarnos a enfrentar las incertidumbres de la vida. Así y todo, al hacerlo con valor, pueden existir dudas y falta de confianza que generan resistencias que lo infra valoran perdiendo la fe en lo que pudieran lograr.

El joven estudiante supone que estudiando para el examen tiene que pasar la prueba con buena calificación, pero no siempre es así ya que no sólo depende de su memoria racional. El factor confianza es un aspecto emocional que ayuda a afrontar la incertidumbre quitando miedos irracionales que debilitan el carácter y a la vez nos motiva a emprender mayores esfuerzos. La confianza y el valor lo habilitan también para tener tolerancia a la frustración y a la espera y así confirmarse en el logro de los objetivos propuestos, siempre perseverantes en la lucha hacia el éxito y el reconocimiento.

“…para aumentar la confianza en nosotros mismos debemos trabajar, frecuentemente, los aspectos necesarios para lograr lo que nos proponemos y confiar en nuestras posibilidades y habilidades…”

La confianza se educa en la práctica diaria y en la experiencia que sufrimos en los fracasos, aprendiendo a confiar en uno mismo y luego levantándose para seguir luchando a pesar del sufrimiento. El hecho del fracaso no nos hace menos, todo lo contrario, nos da mayor valor porque todo lo que hacemos es parte de la lucha diaria. Nuestra meta no depende de nosotros solamente, en parte sí y en otra por las condiciones que se presentan en el ambiente. Para aumentar la confianza en nosotros mismos debemos trabajar, frecuentemente, los aspectos necesarios para lograr lo que nos proponemos y confiar en nuestras posibilidades y habilidades.

Hay que reconocer la posibilidad de tener un fracaso total y/o parcial previendo que eso podría suceder y si fuera así sería conveniente tener tolerancia para aceptarlo revelando la verdad de quiénes somos. La vida no es solamente historia de éxitos y/o de fracasos. Hagamos lo que podamos para reconstruirla a nuestra manera con dignidad.

Carlos A. Barreto Rivero
Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta
Cbarreto82@yahoo.com.mx
Tels: 662 154 0484 – 662 214 9554