Servicio a la comunidad II: La democracia, la política y los partidos

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Un tema que los próximos días se intensificará, es el servicio que muy generosamente ofrecen los políticos a nuestra comunidad, y no podemos desligar en la práctica la política de los asuntos de la familia y de la sociedad, pues a fin de cuentas son los mismos, recordemos el slogan que el IFE hizo famoso: “Lo que hace grande a un país es la participación de todos”.

Manuel Gómez Morín, estadista mexicano decía que: “La política es el medio para servir más y mejor al mayor número de personas”. No es lo mismo que decir que es la mejor manera el servirse más y mejor del mayor número de personas, aunque suele suceder, sin embargo, es mediante la democracia como se pretende mejorar.

Churchill decía: “La democracia es el peor sistema de gobierno, pero no hay otro mejor”. Por ello sigamos en la democracia, pues los tropiezos que en ella se puedan dar no quitan que sea el mejor camino aunque tenga riesgos, tales como la globalización de la indiferencia, donde los políticos se lavan las manos con jabón de diplomacia.

La verdad no se determina por un voto de la mayoría ni de un estamento, un caso histórico es donde las mayorías incitadas y enardecidas proclamaban la libertad de Barrabás y la crucifixión del justo. Ahí es donde el romano se lava las manos con jabón de cobardía.

Los problemas que la democracia ocasiona se pueden resolver con más democracia. Ciertamente los riesgos de la democracia son muchos, mayores son los que derivan de su ausencia, puro caos.

Democracia y partidismo

La pregunta es ¿democracia es partidismo? ¿El pluralismo político es multipartidismo?… y cuando el presupuesto gubernamental de los partidos es superior al de salud o al de educación, ¿Estaremos viviendo una democracia o un partidismo? ¿O qué relación podemos encontrar entre el nivel de cultura de un pueblo y el presupuesto de sus partidos?

Podemos afirmar que no hay una forma de gobierno humana perfecta pero esperamos con urgencia buenos servidores que no sean totalmente dependientes de un partido vacío de propuestas y de ideales pero llenos de dinero.

Bruyere afirma: “La entrega sin condiciones a un partido degrada al más elevado de los hombres al ínfimo nivel de las masas”.

Partidos y paternalismo

Cuando un jovencito llega a casa afirmando: “¡Me multaron papi, ve y paga!”, es algo que irrita. ¿Qué tal cuando los partidos hacen lo mismo? Comportándose irresponsablemente sabiendo que alguien pagará por sus actos.

En su carácter de identidades de interés público, los partidos tienen (en teoría) entre sus objetivos los de inculcar en la población los valores democráticos, instruir a los ciudadanos sobres su derechos y obligaciones, difundir la cultura política, formar ideológicamente a sus afiliados y promover el respeto al adversario; pero en realidad gastan más en pagar sanciones por incurrir en violaciones electorales. Como lo hace el hijo responsable como un “hijo de papi”.

Afortunadamente, hay cosas muy positivas en el avance de nuestra democracia, en la reciente reforma de telecomunicaciones por Sonora votaron tres a favor, los priistas: Claudia Pavlovich y Ernesto Gándara y por el PAN Héctor Larios. En contra lo hicieron, el panista Francisco Búrquez y por el PT Ana Gabriela Guevara. Podemos pensar que se trabaja por el bien común y no por una línea partidista, fruto de la democracia.

En su primer informe de gobierno el presidente de la Republica E.P.N. destacó que dos representantes de la izquierda están al frente de la cámara baja y el Senado. Esto destaca algo que él mismo dejó entrever en su informe: “La democracia en la civilidad y en los acuerdos”. Esperemos cada vez un México más libre, democrático y justo. Por hoy, ¿podemos considerar a la democracia y los partidos políticos como auténticos servidores de la comunidad?

 

Rosendo Vargas Castro.