Tomar perspectiva

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Ver los toros desde la barrera o poner distancia, son formas de afrontar nuestra propia participación en los acontecimientos diarios. La realidad se capta mejor cuando se es capaz de contemplarla para poder guardar una relación adecuada con las personas, las cosas, las situaciones. Hay que ser capaces de ver el bosque en su conjunto y no creer que un árbol frente a nosotros es todo lo que hay.
La verdad es la realidad. Por eso tomar perspectiva, es una estrategia conveniente para captar mejor la realidad o estar en verdad de manera más plena y amplia. Estar en una mejor posición, es muy conveniente para ser objetivos y así tomar decisiones eficaces y exitosas y ayudar a que otros lo hagan de la misma manera.
Se puede tomar distancia con la mente, al suspender los juicios o no precipitarlos para concluir algo antes de haber observado o reflexionado.
Se puede tomar perspectiva deteniendo la  reacción emocional que podría cegar el juicio o, si no se puede posponer ésta, al menos orientarla.
Podríamos tener la disciplina de reconsiderar las cosas, volver a cuestionarnos las causas de lo que ocurre, sistemáticamente dudar de los arranques o precipitaciones, por más experimentados que nos supongamos. Tomar tiempo para tomar en cuenta todo lo involucrado, sobre todo, los derechos de los demás.
Quién no sabe distanciarse para no quedar involucrado en los problemas, de manera que que ya no pueda conservar la calma, la paciencia o la consideración de las alternativas, queda atrapado y sin salida. Demasiado unido al conflicto, inseparable del dolor o la euforia; las consecuencias son evidentes: Quedamos  a merced de la suerte, sin certeza, atinando a la verdad, asfixiado, cautivo, sujetos de los sentimientos veleidosos, lastimados, susceptibles y vulnerables.
Nada más evidente que cuando educamos a nuestros hijos, que en verdad la perspectiva puede ser la diferencia entre sufrir la educación y hacerla “a tientas” o disfrutarla conduciendo con un verdadero liderazgo.
Los hijos dependen totalmente de nuestra capacidad para ver los objetivos que en la vida y de la habilidad para encontrar los medios conducentes. La creatividad para educar es cosa de perspectiva. Es de nuestra prudencia que ellos se fían para tener su esperanza.

Cecilia Pliego
ceciliapliego@etik.com.mx