El noviazgo

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El tema de las relaciones de noviazgo ha cobrado un sentido diferente conforme las sociedades evolucionan en otros temas, o con otros recursos sociales, como los medios de comunicación electrónica, la influencia de diversas culturas, la forma de vida de acuerdo a las circunstancias del entorno.
Las sociedades van diversificando ampliamente sus criterios e ideologías; la educación en el seno de las familias ha modificado sus creencias, quizá en buena medida por los pensadores modernos sobre un relativismo idealista en donde cada uno tiene su propia verdad y se cree que la libertad es hacer lo que se place en el momento que se desee, sin  que el individuo haga uso de las facultades superiores, que todo ser humano tiene, es decir; la aplicación de la inteligencia y la voluntad en la toma de sus decisiones.
Pudiera ser muy satisfactorio y práctico un placer o gusto de corto tiempo, por el sólo hecho de responder a los impulsos, pero la consecuencia de  malas decisiones cobran un alto costo en el caminar de la vida.
El ser humano posee la gran capacidad de ser inteligible y procesar las diversas opciones que tiene de acuerdo a una voluntad, elegir lo mejor e ir construyendo su desarrollo personal y a su vez un futuro personal en base a un plan de lo que se desea ser.
¿Por qué hablar de todo este contexto? Bueno; en el desarrollo normal de un niño van surgiendo necesidades que se van cubriendo de acuerdo a la crianza  de los padres, su cultura, creencias,  etc. Una vez en la adolescencia, ese proceso continúa y no se detiene. En el despertar de la sexualidad y las relaciones con personas del sexo opuesto, es propio de la edad iniciar una relación de noviazgo.
El principal objetivo del noviazgo es ser una escuela de amor. Una relación en la que cada persona aprende a conocerse a sí misma en el aspecto sentimental y  a convivir mutuamente enfrentando diversas situaciones propias de la edad y en donde deben tener conciencia de estar en etapa reproductiva y con la posibilidad de dar vida a otro Ser. Tomado de: http://misionera.webnode.es/producto/noviazgo.juvenil/
Pocos jóvenes tienen conciencia de que las decisiones tomadas durante esta etapa marcarán el rumbo de su vida futura. Pero se encuentran ante una etapa difícil pues no poseen la madurez para que todas sus decisiones sean certeras, por esa razón, es que la familia y los padres juegan un papel importante en la dirección sobre la formación  humana de sus hijos,  para que aprendan a tomar decisiones asertivas.
Según el Diccionario de la Real Academia española (2014) define como noviazgo:  una condición de los novios o de pareja, en donde existe una relación amorosa mantenida entre dos personas con la posible intención de matrimonio. Un proceso por el cual dos personas desarrollan una asociación íntima y más allá de la amistad.
Ahora bien, en la actualidad son frecuentes las relaciones de pareja momentáneas, de fiesta, o cita para gozar de una convivencia fugaz sexual o social, con una persona conocida o no, sin llegar a adquirir un compromiso que permita obtener las características y beneficios de un noviazgo como tal; es decir; una relación de pareja en donde se gustan, desean conocerse más,  ser amigos, etc. En ese encuentro se espejean a sí mismos y la relación permite compartir una donación afectiva, e ir aprendiendo sobre las relaciones amorosas de pareja, con la finalidad de desarrollar habilidades para relacionarse con una pareja en áreas como la comunicación, escucha, capacidad de complementariedad en los objetivos y deseos de ambos.
Las relaciones sin compromiso no permiten lograr esta finalidad, por el contrario en algunas ocasiones llega a ser un patrón de comportamiento entre grupos sociales y se desconocen los beneficios de afectividad desinteresada y real para pasar a relaciones egoístas en donde importa sólo lo que cada uno desea y no se logra el  aprendizaje de ser complementario para el otro.
Desafortunadamente en muchas ocasiones la intimidad de estas parejas resulta en la reproducción de un tercero que nace sin un seno familiar que lo acoja  y lo reciba con las circunstancias propias para todo ser humano. Es decir, que su existencia sea planeada, deseada y en donde el plan de vida de sus padres le permita nacer en un ambiente de amor, de seguridad y ser parte del desarrollo de otros dos seres humanos que desean formar una familia y sean parte de su crecimiento.
Podemos concluir, que la libertad no es precisamente hacer lo que se desea, sino construir una vida a base de objetivos y decisiones que se vean  proyectados en un futuro personal, gozando de libertad en base a satisfacciones y gozo de plenitud en base a los logros obtenidos.

Dora Córdoba Franco.
Maestría Ciencias de la Familia.
Consejería, Consultoría, Conferencias.
dcordobaf67@gmail.com