Portugal: País de Marineros, Comida y Vino

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Estimado lector, te invito a conocer algo de este agradable país y algunos de sus vinos más importantes.

Es bueno saber de Portugal que tiene una población de poco más de 10 millones de habitantes, en un territorio de la mitad del estado de Sonora; que solamente colinda con España y el Océano Atlántico; que, históricamente, los portugueses han sido los grandes navegantes y, junto con los españoles, los máximos exploradores de la tierra. En la actualidad, su economía depende, en buena parte, de la venta de alimentos y bebidas; también ahí se produce alrededor de dos terceras partes del corcho mundial.
Portugal pertenece a la Comunidad Económica Europea desde 1986; desde entonces, su economía cambió de ritmo, ahora hay carreteras, electricidad, servicios, leyes… toda una infraestructura de clase mundial y, consecuentemente, una gran calidad de vida para sus habitantes.
La gastronomía portuguesa es muy rica, ofrecen una gran exuberancia en pescados y mariscos (¡Cómo comen pescado los portugueses!); productos de puerco (incluso ibérico); es una exquisitez la confitería local y todas las clases de pan de mesa que hay. Los portugueses gustan de la comida sin mucho condimento, abundan las parrillas con brasas y tienen una gran variedad de quesos de diferentes orígenes e intensidades. Nos ofrecen una experiencia gastronómica única.
Producen mucho y buenísimo vino; para ser precisos, más de 500 millones de litros al año y según datos oficiales, son los mayores consumidores per cápita del mundo (54 litros de vino, por persona, por año… en México, menos de un litro).
Hay varios estilos de vino en Portugal, producidos bajo diferentes Denominaciones de Origen, cada uno con su propia personalidad; el más famoso es el Oporto, vino generoso, siempre dulce, para consumirse preferentemente con el postre; se produce al Norte del país. Aparte, pero ahí junto, está la D.O.C. Douro, lugar donde se encuentran los viñedos con los que se elabora el Oporto y también los vinos tranquilos (sin fortificar) más elegantes y corpulentos de ese país, su nombre hace referencia a la ribera del río que lo surca y conforma uno de los paisajes más espectaculares y sobrecogedores del mundo del vino.
En contraste, muy cerca de ahí, se produce el popular y alegre Vinho Verde que, en esencia, son vinos blancos de bajo alcohol y de variedades muy frescas, ideales para la botana o combinarse con mariscos crudos o cocinados.
Ahora, los de la península de Setúbal (o Palmela), ligeramente al Sur de la capital, Lisboa. Son vinos súper agradables, fáciles de beber (y de comprar), muy intensos y auténticos.
Por último, citaré al Alentejo, una zona alternativa para los vinos elegantes. Su entorno forma un paisaje medieval, entre edificaciones milenarias, nidos de cigüeñas y pueblos ancestrales; sobre una llanura rodeada de lomas tenues, bosques de olivares y alcornoques (de donde se extrae el corcho); ahí se encuentra la espectacular bodega Heredade do Esporao, la mayor finca vitivinícola de Portugal y la más importante de su comarca.
No visitar Portugal sería negarse la oportunidad de una experiencia cultural y culinaria única, seas amante del vino o aún no lo seas.

 

Javier Rivas.
“La Cubiella”
javier.lacubiella@gmail.com