Tecnología ¿A favor o en contra de tu felicidad? (Parte 1)

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Schoolboys studying with touchpads

¿Cuántas veces has visto a un niño en alguna fiesta sentado jugando en la Tablet en vez de correr y convivir?

¿Has visto cómo están sentados en una mesa personas que en vez de platicar están viendo su teléfono celular?

Hace unos días llevé a mi hija a un lugar de brincolines, lugar en donde pagas $130.00 por jugar y brincar 2 horas.  Que si lo piensas bien, no es poco dinero.  Llegamos al mismo tiempo que dos niños de unos 12 o 13 años, quienes llegaron rápidamente a quitarse los zapatos y correr uno tras el otro, con un balón pequeño jugando a golpearse con él.  Pasó poco tiempo cuando los dos estaban rendidos tirados sin poder correr. Fueron a comprarse un bote de agua y se sentaron en una de las mesas del lugar.  Estuve en el lugar 2 horas y los niños fácilmente estuvieron 1 hora sentados viendo su celular sin hablarse el uno al otro. Tomé una foto y la subí a Facebook.

Mil preguntas: ¿Porqué no están brincando? ¿Sabrá su mamá que pagó $130.00 para que sus hijos estuvieran en el celular? ¿Qué tiene que pasar para que un niño prefiera estar sentado? ¿Qué consecuencias puede haber sobre estas generaciones? ¿Lo voy a poder evitar con mis hijas?

En este artículo hablaré sobre el impacto de la tecnología y en un segundo artículo hablaré del papel de los padres de familia frente a esto, para que busques mi siguiente artículo en la edición siguiente, porque mi intención es ofrecer respuestas y alternativas, lejos de satanizar a las redes sociales y/o a la tecnología.

  1. Inicialmente la destreza física y el acondicionamiento físico no lo van a desarrollar.
  2. Lo que ofrece Internet y la tecnología es la facilidad de obtener lo que deseas. Es una cultura del mínimo esfuerzo.
  3. La pantalla captura toda nuestra atención y dejamos de poner atención a nuestra visión periférica. La pantalla permite que nos olvidemos del mundo, una enajenación total.
  4. Las redes sociales nos ofrecen una esclavitud, por una lado de parte de quienes esperan que respondamos casi inmediatamente, lo que nos obliga a estar “al pendiente” todo el tiempo. Sería un caos estar sin teléfono.
  5. Según la Revista de Psychological Reports: Disability and Trauma, nos deja ver según expertos de la Universidad de Noruega, cómo se activan regiones del cerebro que se relacionan con conductas compulsivas. Nos explica que al tener una conexión permanente con las redes sociales, que ofrecen una recompensa casi inmediata, lo que hace que las conexiones neuronales se restructuren para obtener esa sensación de placer nuevamente, patrones iguales a los de los adictos a la cocaína.
  6. La red social ofrece hablar de ti mismo constantemente lo que ofrece un crecimiento desproporcionado del egocentrismo, y que como están relacionados con la sensación de recompensa también se asocia con problemas psiquiátricos de adicción, según las conclusiones de la reunión de Psiquiatras REDES III de Pfizer; reunión en la que se afirman los cambios que sufre el cerebro ante las redes sociales.
  7. Se daña el autoestima. Según un artículo de Semana.com: “Cómo afectan al cerebro las redes sociales” dice: Una investigación publicada en la revista Computers in Human Behavior reveló que la mayoría siente verdadera empatía por sus amigos de la vida real o sus familiares. Pero en el caso de los colegas o apenas conocidos se da lo contrario, envidia o depresión por la vida de disfrute que presentan en sus cuentas. Los estudios han demostrado que los adultos y jóvenes se comparan con los demás mucho más en redes sociales que en persona.
  8. Con relación a las capacidades cerebrales se concluyó que afecta en la capacidad de concentración.

Aunque, como anteriormente dije, no se trata de “satanizar” las redes y la tecnología, sino que es necesario que pongamos atención a los posibles daños y consecuencias para que tomemos acción y sepamos qué hacer para evitar la enfermedad.

Analizando con mucha conciencia lo más grave es que está en serio peligro nuestro crecimiento emocional, espiritual y físico. Regresa al punto uno y dos. Cuando el músculo no se activa se atrofia. Un músculo atrofiado imposibilita el movimiento. La consecuencia es grave, porque necesitamos fuerza para movernos tanto físicamente como espiritualmente.

¿Qué va a pasar si seguimos esclavizados a la tecnología, permitiendo el no movimiento? La tecnología debe ser una solución, algo que nos ofrezca mejores medios para conquistarnos y mejorar el mundo, pero cuando la convertimos en un arma que nos esclaviza y nos da permiso de ser más egoístas, con menos amor e incapaces de relacionarnos es que estamos usando la tecnología como un fin y no como un medio.

¿Por qué debemos hacer algo al respecto?

Porque, qué clase de gobiernos tendremos si nuestros niños están en una práctica constante de no esfuerzo, de verse a sí mismos, de poca autoestima y de querer todo inmediato.

¿Qué clase de mundo tendremos?¿Uno mejor que el de ahora, si no sabemos vivir realmente, disfrutar la vida viviéndola y no a través de una ventana y un tiempo virtual que nos ofrece amor sin abrazo, cariño sin una caricia, comprensión sin la mirada de quien te escucha? ¿Cómo nos detendremos de herir a alguien si no vemos su mirada desconcertada o su reacción ante nuestras palabras? ¿Si no vemos las consecuencias de lo que un simple comentario puede hacer en tantas personas?

¿Qué clase de mundo tendremos si dejamos de disfrutar el desorden, el grito, la algarabía, la vida de un hijo que da lata y perdimos la capacidad de ser autoridad porque logramos controlarlos con una tablet?

¿Qué clase de niños tendremos con papás que no saben solucionar, que no saben liderar porque sus padres no fueron líderes y dejaron la responsabilidad de la tecnología?  ¿Qué clase de adultos tendremos que no tienen creatividad porque no tuvieron que inventar un juego o solucionar conflictos?

Si queremos un mundo mejor que el de hoy, debemos como adultos preparar a los chicos a enfrentar el mundo de hoy. A ser dueños de él y empoderarse en cuerpo  y alma para ser libres y no esclavos. Debemos abandonar el confort y la comodidad para empezar a educar con verdadera intención, porque la inversión vale la pena.  Es nuestra felicidad y de las que más amamos.

Recuerda que en el siguiente artículo hablaremos de cuestiones prácticas para empoderar a nuestros niños frente a la esclavitud tecnológica.

 

Ana Tamara Robles Pliego
Directora de Proyecto Eti-K
Lic. en Ciencias para la familia.