El reto de la Corregidora

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Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. Me encanta esta frase; porque soy mujer y sube mi autoestima y porque voy detrás de un gran hombre que me motiva a ser una gran mujer. Pero en este mes patrio viene a mi mente; sin pensarlo dos veces, la imagen de La Corregidora: Doña Josefa Ortiz de Domínguez, una gran mujer.

Ella era una mujer valiente, que se preocupaba por los demás y actuaba, era una mujer culta, de fe y enamorada al mismo tiempo, madre protectora. Ha de haber tenido dulces momentos con sus hijos… no lo sé, pero casi puedo asegurar que se “transformaba” como todas nosotras cuando algo en verdad nos importa.

14 hijos! Dos por adopción, y tenía tiempo para obras de caridad y atender las necesidades de su casa. Tenía tiempo para observar lo que sucedía a su alrededor y actuar; buscando con sus posibilidades, que se reconocieran los derechos de los indígenas. Me la imagino por las noches en la intimidad de su recámara platicando con Miguel: “¡No puedes aplicar las medidas del virrey!” “está como operado del cerebro!” “No sé cómo le vas a hacer, pero tenemos que ayudar” … y hasta la puedo ver acostándose tranquilamente a dormir y dejando a Miguel Domínguez (hombre de buen corazón y enamorado) toda la noche despierto pensando en cómo no deshacerse de las instituciones benéficas que arrendaban tierras a bajo precio. Tenía que encontrar la forma de cómo desobedecer al virrey sin perder el sustento de la familia.

Después, quizás una tarde Doña Josefa recibe a Miguel con su pastel favorito, lo sienta en el sofá, le acerca sus pantuflas, le pasa su libro y se sienta a su lado a verlo. ¿Qué quieres? Le pregunta él… pues después de 19 años de casados la empieza a conocer. Estaba pensando en hacer unas tertulias literarias…Todos sabemos que los invitados a la casa de los corregidores eran los miembros de lo que sería conocido como “La conspiración de Querétaro” donde acordaron alzarse en armas contra el virrey, el primero de octubre de 1810.

Una gran mujer detrás de un gran hombre, una mujer que nunca quiso recibir algo a cambio por su labor para conseguir la independencia. “No hice más que cumplir con mi deber” dijo.

Detrás de un gran hombre hay una gran mujer… sí la historia se repite, nosotros, ¿Podremos ser una gran mujer?

En realidad, no podemos afirmar con seguridad quién sigue a quién, detrás de una gran mujer también habrá un gran hombre. En la pareja los dos son uno. Pero el Reto de la Corregidora sigue en pie: Ser madre de familia, encontrar tiempo para 2, 3, 4 o 6 hijos, observar con atención los problemas de nuestra ciudad y actuar, ayudar en alguna labor más allá de lo que nos queda cómodo y defender con valentía lo que hay que defender: La vida, a la niñez, a los más necesitados, los derechos humanos…levantar la voz por todos ellos. Porque, así como; indudablemente, Doña Josefa Ortiz de Domínguez trabajó por un país mejor para sus hijos y nietos, nosotros debemos de “transformarnos”; como lo sabemos hacer, para heredar un México digno a los nuestros. Un México orgulloso de nosotros como seguramente estuvieron esos 14 hijos y muchísimos más de nietos.

Y así, en opinión y palabras de Doña Josefa, estaremos cumpliendo con nuestro deber; de madres, de mexicanas, de mujeres grandes, detrás de grandes familias y acompañadas de grandes hombres.

 

Emma Aguayo de Shugert
Lic. en Antropología Cultural,
esposa y mamá de 7 hijos.