Berrinches ¿Por qué se presentan los berrinches? (Parte 1)

0
182
Portrait of mother with her daughter having fun at home.

Los niños pequeños están muy ocupados aprendiendo muchas cosas acerca de su mundo. Desean ser independientes y podrían tratar de hacer más que lo que sus destrezas les permiten. Quieren tomar sus propias decisiones y muchas veces no pueden con el hecho de no obtener lo que quieren. Esto empeora cuando están cansados, hambrientos, frustrados o asustados.

Controlar el temperamento podría ser difícil de aprender. Los berrinches son una manera en que los niños dejan salir la presión cuando están enojados.

Las razones por las que podría tener rabietas son variadas, éstas son algunas de ellas:
• El no comprender todo lo que tú le estás diciendo y sentirse confundido.
• Enojarse cuando otras personas no comprenden lo que él dice.
• Aún no ha aprendido a resolver sus problemas por sí solo y se desalienta fácilmente.
• Estar enfermo o tener otro problema físico que evite que exprese lo que siente.
• Estar cansado o no haber dormido lo suficiente.
• Estar ansioso o incómodo.
• Reaccionar ante la tensión o los cambios en el hogar.
• Experimentar celos de un amigo o hermano.
• No ser capaz aun de hacer las cosas que imagina, tales como caminar, correr, bajar por las escaleras o bajarse de los muebles, dibujar cosas o hacer que los juguetes funcionen.

Los niños, por naturaleza, buscan maneras para probar a los papás, y así saber hasta dónde pueden llegar en sus deseos.  Así que estas rabietas no son más que pruebas que nos ponen, y en muchos casos los padres ayudan a que los niños con edades mínimas vayan tomando más y más el control sobre las circunstancias que nos rodean.

Para que esto no suceda, debemos aprender a decir NO, pero este No debe ser oportuno, claro y conciso. No importa dónde podamos estar, debemos ser constantes en la manera en que disciplinamos. Y la falta de una disciplina o reglas establecidas, son las que hacen que los niños y niñas traten de ser los que lleven el control de estas situaciones.

de 2 o 3 años lo que pide, con tal de que no llore, y al efectuar dicha acción estamos dándole el mejor ejemplo de que cuando quiera algo sólo debe llorar y así lo obtendrá. Pensamos que no estamos haciendo ningún daño, pero es el primer paso para el niño y último nuestro.

Cuando hablamos de disciplina, vale especificar, que no quiere decir gritarle, jalarle el pelo, pellizcarlo, golpearlo o humillarlo en público, quiere decir que vamos a enseñarles desde la casa, en la vida cotidiana, pues estos berrinches en público, son sólo una probadita de lo que pasa siempre en el hogar.

Es hablar con el niño y la niña y explicar por qué no vamos a hacer lo que pide. Porque si decimos NO, debe haber una razón o circunstancia, y ellos están en todo su derecho de conocerla y entenderla.

Estos berrinches son muchas veces las maneras que tienen los niños y las niñas de llamar nuestra atención, así que analice qué están pidiendo internamente, qué estamos haciendo para que ellos tengan que utilizar este medio y así poder lograr un poco de nuestra atención, aunque esto traiga en muchos casos castigos y agresión.

Si desde pequeños nos comunicamos 100% con ellos, los escuchamos y enseñamos, cuando lleguen los primeros berrinches, será más fácil que tomemos el control.

Así que la próxima vez que su hijo o hija haga un berrinche piense muy bien cómo va a actuar
1. No se enfurezca para que no pierda el control de la situación.
2. Bájese a la altura de su hijo(a) o siéntese y mírele a los ojos.
3. De manera serena y segura, dígale que no le gusta lo que está haciendo. Que si quiere hablar con usted, debe ser sin gritos y sin llorar.
4. Escuche la petición del niño(a) y analice rápidamente si se le puede complacer o no.
5. Déle una respuesta clara de por qué sí o no, hará lo que le pide.

Ahora tendrá dos comportamientos dependiendo de su respuesta, uno será de felicidad por conseguir lo que quería, y el otro puede ser de más gritos, patadas y enojo, para este caso, debe armarse de más paciencia y ver a su hijo(a) como un niño (a), nunca como un adulto.

En caso, de que no se tranquilice, va a ser necesario que utilice una medida disciplinaria, como tiempo fuera o sacarlo del juego, o quitar algún juguete o video. Ahora, cualquier medida disciplinaria, debe ser por pocos minutos dependiendo de la edad, y sólo una a la vez.

¿Qué quiere decir esto? Que a veces estamos tan molestos, que no pensamos, y usamos muchas maneras de castigarlo, por ejemplo: Le pegaron, le quitaron la tv por 1 semana, el video juego por 3 días y además no puede salir de la casa en 1 semana, así que nos excedemos, y en lugar de enseñarle a controlarse lo que hacemos es decirle que siga en el berrinche, ya no tiene nada más que perder. Ellos son tan inteligentes, que saben que no vamos a cumplir todo lo que dijimos.

 

Psicóloga Renata López Díaz de Bringas
Psicóloga Clínica niños y adolescentes.
Céd. Prof. 8899801
Tel. 2120058 – 6622760631,
FB/Psicóloga Renata López Díaz.