Darse cuenta de la conexión marital

0
295

Aprender a conocerse a sí mismo y a vivir con defectos y virtudes es un logro importante. La conexión con la pareja es fundamental para establecer armonía y equilibrio en la relación. Al inicio puede que lo vean fácil de lograr, pero en la mayoría de los casos se complican los resultados, porque es difícil mantener buena conexión. Las diferencias de caracteres y diversas reacciones son algunas de las causas, originadas por conflictos emocionales no resueltos que provocan desacuerdos y confusiones entre ellos y a veces con las familias de origen, que es peor. Lo sucedido en la pareja debería quedarse en la pareja, pero al no encontrar solución se expanden hacia afuera. Se desconectan en lugar de seguir y mantenerse en conexión íntima. Ver a los demás como solucionadores de los problemas maritales es un engaño. También lo es atribuir a un tercero la culpa de lo que les está pasando. En los dos casos la pareja ha caído en una situación cíclica de dependencia emocional dando a entender que no es capaz por sí misma.  La advertencia para ellos es que hay que enfrentar los conflictos. La autonomía de la pareja es la clave que los conduce a la madurez. Entonces, la pareja sería interdependiente y suficiente como para resolver cualquier tipo de problema, funcionando como equipo binario eficaz. El autoconocimiento y la confianza personal de cada uno son factores necesarios para alcanzar logros en la vida marital. El ser humano está provisto de inteligencia y capacidad suficientes como para afrontar situaciones difíciles. El mensaje por conservar en la mente es que: Se es más fuertes y más capaz de manejar situaciones negativas de lo que se cree. Estamos naturalmente equipados con mecanismos de defensa psicológicos para hacer frente a los conflictos. En la pareja se nota que a veces uno de los dos es el más fuerte, valeroso y eficaz frente a los problemas. En otros momentos o situaciones puede que sea el otro. Se da el caso que se vuelve consciente la rotación de “ir al frente”, como en el ciclismo que primero marcha uno en la punta y cuando necesita descansar se sale para que entre su compañero/a. Quién “jala” mejor es irrelevante, lo principal es el proceso del equipo que necesita buenos logros, siempre conectados. Y para estar conectados es imprescindible el mutuo conocimiento. Cuando hay un pleito entre esposos se sorprenden de las reacciones del otro y suponen desconocerlo. Lo que pasa es que cada uno sostiene una realidad personal que varía entre el razonamiento y las emociones negativas y positivas. Vamos a entrar someramente a este tema para aclarar algunas dudas de quién es quién en un conflicto interpersonal.

Mentalmente creamos nuestra propia realidad 

Al inicio de la Psicología se dijo que “infancia es destino”, pero hasta hoy no se ha confirmado. Las teorías actuales apuntan hacia la premisa básica de que cada uno crea su propia existencia psicológica. Cada uno es diferente al otro, por ejemplo, entre hermanos. Hay diferencias perceptuales, con reacciones que dan experiencias propias y ellas componen la personalidad. Somos seres subjetivos, casi nunca objetivos, complejos porque pensamos, sentimos y nos comportamos de cierta manera con características propias. Por este motivo el modo de actuar en la relación con otros es poco predecible para el entendimiento de otros. Existe un punto de partida en nuestra existencia que es el de la infancia, que parece ser determinante en el desarrollo de la personalidad. Las vivencias del pasado influyen en el presente en el modo de pensar y sentir en la dinámica que nos caracteriza hasta el aquí y ahora, aunque construyamos diversas actitudes se mantienen rasgos infantiles modificados con el tiempo. Se sostiene que somos nuestro propio arquitecto en la construcción del ser; esto se da únicamente en personas interdependientes, dueños y responsables de la vida que les tocó vivir.

Para conseguir una buena conexión consigo mismo y con los demás hay que desarrollar el discernimiento para comprender mejor las relaciones maritales y sus efectos malos y buenos. Al darse cuenta de las dificultades que generan conflictos y saber cómo resolverlos, sobre todo quitando prejuicios, se podría percibir mejor a los demás de una forma más precisa y realista.  Este paso por seguir conduce necesariamente a una preparación adecuada para elaborar las bases de una relación marital más consciente, reflejada en la fortaleza y madurez de cada uno.

Dr. Psic. Carlos Alberto Barreto R.
Doctor en Psicología Clínica y Psicoterapeuta,
con más de 20 años de experiencia clínica en Sonora.
 e-mail: cbarreto82@yahoo.com.mx
Teléfono: 214 9554.