Alto de cortesía

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El alto de cortesía entre conductores de vehículos, es cuando alguien cede el paso a otro en dos calles que convergen. Entre los conductores de todo tipo de automóviles, puede ser la regla que nos ayude a encontrar la solución ante tantos accidentes que siguen ocurriendo en ciudades como la nuestra. Ante esta realidad, hago una breve reseña de lo se ve todos los días.

Cada vez que salimos a la calle conduciendo un vehículo ya sea una bicicleta, motocicleta, automóvil o transporte de personal o de carga, deseamos no tener un percance con otro vehículo, mucho menos atropellar a una persona.

Para el caso de los que conducimos cualquier tipo de auto, hago este ejercicio cuando al llegar a una calle que se cruza con otra, y por supuesto existe el alto de cortesía; es decir, donde ambas calles que se cruzan tienen alto total.

Tratemos de recordar las veces que llegamos a uno de esos altos, observando si llegamos primero que el otro auto o después que él, hasta el momento de hacer alto total. Nos ponemos en alerta y vemos si el otro auto espera o arranca. Es en este instante que pongo a su consideración por lo menos tres reglas, la primera escrita en el Reglamento de Tránsito Municipal de Hermosillo, Sonora.

Dicho Reglamento de Tránsito menciona en su Artículo 6: En cruceros donde converjan dos o más avenidas, calles o carreteras la prioridad de paso se determinará como sigue: II.- Cuando todas las calles o avenidas convergentes en un crucero tengan señal de ALTO la prioridad de paso lo tiene el primero en llegar; si dos vehículos llegaran en forma simultánea al crucero, tendrá prioridad de paso el vehículo que transita por la derecha.

  • La primera regla de ellas es: El primero en llegar. Esta regla no respeta el pase del otro conductor, y se dispone a ganarle sólo por creer que llegó primero al alto y tiene derecho a pasar antes que él. Así como es difícil de explicar esta situación, esta regla es confusa porque sólo presenta la posibilidad de que los vehículos transiten por la derecha, pero no presenta la realidad de que dos autos crucen perpendicularmente y provoquen un choque. Además, es probable que esta confusión cause el mayor número de accidentes en las avenidas convergentes con señal de alto.

Las otras dos reglas no escritas, que están implícitas para cualquier conductor son:

  • La segunda regla (no escrita) es: Uno a uno. Esta regla conocida por muchos, tiene varias aplicaciones. Una de ellas significa que si mi auto y el de la otra calle llegamos al mismo tiempo, el auto que sigue de cruzar es el de la calle convergente al auto que pasó por última vez. Eso significa uno a uno. En otras palabras, si el auto de la calle convergente pasa primero que yo, entonces la lógica de esta regla me dice que el auto que sigue es el mío. También me permite observar que si el auto que llegó al alto total adelante de mí, cruza primero que el auto que llega al mismo tiempo que yo a la calle convergente, la regla me dice que ese auto es quien tiene el turno de pasar el alto antes que yo.
  • La tercera regla (no escrita) es: El alto de cortesía. En esta regla se hace ver la educación vial del automovilista, una vez que otorga el turno al otro conductor de que pase primero, a pesar de que tiene el derecho de pasar por haber llegado primero como lo dice el reglamento de tránsito. En esta regla, se ve claramente cuando un conductor hombre o mujer, le cede o invita a pasar primero la calle al otro conductor, de esta manera se quita la duda de quién pasa primero, se previene un accidente y se mantiene la actitud de manejar a la defensiva, como lo señala el Reglamento de Tránsito.

Vale la pena ser observadores de estas reglas que usamos todos los días en los cruceros, y elegir la que mayor seguridad me da y me previene de accidentes. Podemos sugerir que se hagan cambios en las reglas, pero lo más importante para estos casos, es educarnos en estos derechos y obligaciones que pondremos en práctica todos los días, manteniendo la actitud de manejar a la defensiva, con el solo hecho de prevenir accidentes a nuestros amados familiares o a otras personas.

Se recomienda poner en práctica la educación vial que recibimos de instructores, o de quienes nos enseñaron a conducir y sobre todo, de las autoridades consideran un tema en serio por las estadísticas de tantos accidentes que se pueden prevenir tomando las precauciones de otorgarle una licencia de manejo a quien cumpla con el conocimiento y la pericia de manejar respetando las señales de tránsito tanto en la teoría como en la práctica, específicamente frente a un volante como conductor.

Tener precaución es prevenir accidentes, conducir a la defensiva es tener educación vial.

Carlos Bernardo Prado Rivera
Maestría en Desarrollo Educativo, Lic. en Psicología,
Cédula Profesional SEP 5760904, Tutor Escolar en CECYTES Hermosillo II
cprado25@hotmail.com