Problemas éticos en la vida cotidiana

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En un mundo social como el que vivimos en México resulta frustrante no ver el sentido de ética en los diversos momentos del día.  Observamos a una persona ocupando el estacionamiento de un minusválido, cuando hacemos fila y otra persona se mete en un breve descuido, cuando te cobran un seguro en tu tarjeta de crédito que no has solicitado.

Qué decir cuando algún profesional de la salud no cumple con su calidad humana o social. Fácilmente perdemos la paz cuando vemos acciones poco éticas en el diario vivir. Simplemente cuando pagamos un servicio y ha sido realizado de manera inadecuada o con falta de calidad.

Pero es aún más molesto ver, cómo nos vamos acostumbrando a que las cosas sucedan así o las personas actúen de esa manera y no somos capaces de exigir lo que por derecho es justo. Si pagamos un servicio, lo ético es recibir lo pactado, de acuerdo a lo que ha sido remunerado.

Otras formas de faltar a la ética; es cuando deseamos controlar las decisiones de otras personas, o exigiendo que hagan lo que es correcto para nosotros o lo que consideramos deberían hacer.

Con frecuencia nuestras relaciones humanas nos invitan a tener expectativas en otras personas y en fincar la felicidad personal en relación a la forma de actuar de otro individuo, cuando en realidad si hablamos de libertad, es parte de ese derecho propio que cada uno tenemos y el cual debemos afrontar con responsabilidad y justicia.

No es ético intentar que los demás actúen de acuerdo a terceras personas o para beneficio de otros en contra del propio, la contra-ética en la vida cotidiana se relaciona fuertemente con la práctica del egoísmo.

Las emociones en base a la historia personal de cada uno también considero juegan un papel importante, lo he vivido cuando tengo la necesidad de controlarlas para darle a las cosas su justo valor y no lleguen a ser un conflicto personal o bien de una relación interpersonal.

Siendo analíticos, la cultura que vamos desarrollando desde temprana edad, nos va formando como personas éticas social y personal. Impresiona ver otros países como Suiza en donde respetan el derecho del otro. Se estacionan en el lugar más lejano para darle el cercano a quien viene más retrasado por alguna razón importante. Los países crecen en relación a la cultura, ética y moral de las personas.

Si no enseñamos a nuestros niños a ser responsables de sí mismos y de otros seres humanos, difícilmente podemos pedirles que no sean corruptos, ladrones, que practiquen bullying etc.  No les estamos enseñando el valor de la ética y por tanto el valor de la vida de otra persona.

Dora Córdoba de Campa
Maestría Ciencias de la Familia. Consultoría,
Consejería Fam, y Empresarial en valores humanos.
Tel. 662-225-0573