Madurez afectiva en el matrimonio

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La sexualidad  humana se vive como entrega al otro, la sexualidad se eleva a categoría humana cuando se enlaza con el misterio del amor, fundamental en la existencia del hombre.

La madurez afectiva  en el matrimonio es la maduración en los sentimientos y el encauzamiento de los impulsos y de las pasiones en la entrega de dos personas que se aman y así se lo expresan, esto permite la prevención de los trastornos sexuales, que se pueden presentar durante el ciclo de la respuesta sexual.

Los factores emocionales, y los médicos, juegan un papel importante en la incapacidad de vivir plenamente la sexualidad. Por tanto analizaremos la importancia que tienen  en la vivencia de la sexualidad en pareja y el papel en el trastorno que se pueden producir, así como aspectos a madurar en la relación.

Para abordar el tema del papel que juega la madurez afectiva del matrimonio en la prevención de los trastornos sexuales, es importante definir la sexualidad en el matrimonio. La sexualidad es un tema que comprende la vivencia del propio cuerpo de acuerdo a las características del individuo. Es la vivencia que hombres y mujeres tienen de su cuerpo y del cuerpo del otro, al no incluir solo el acto sexual (coitó) la sexualidad es una parte intima en ella. La sexualidad en pareja es el punto de compenetración mas intimo y el conflicto se genera por la falta de afectividad.

Según la Iglesia Católica, la sexualidad, no es sólo un magnifico regalo de Dios, gracias al cual podemos experimentar el placer, la alegría y la santidad de la intima comunicación entre una pareja (finalidad unitiva de la sexualidad), sino también el extraordinario medio a través del cual se transmite la vida a un nuevo ser humano  (finalidad procreadora de la sexualidad) (CIC, 2363).

Partiendo de este criterio, es claro entonces que todo gesto sexual es esencialmente generoso pues esta ordenado a expresar  y realizar  una “entrega en el otro), en cada acto de verdadera donación donde cada cónyuge busque sobre todo el bien y la satisfacción del otro. Promueve la ternura entre ellos y favorece  su crecimiento autentico de libertad (CIC,2370)

La sexualidad comprende todos los gestos, palabras y actitudes que faciliten expresar, mediante nuestro cuerpo, el afecto, respeto y atención por el otro. Por eso no se reduce a los gestos en la cama sino que incluye y comienza con los detalles, el ambiente de buena comunicación y de solidaridad en la vida diaria.

En las distintas etapas de la vida, cada pareja puede descubrir maneras de disfrutar una sexualidad físicamente satisfactoria y emocionalmente plena.  Esto sería el ideal, salud sexual de pareja, sin embargo no siempre  es así, por distintos motivos, bien pueden ser por causas medicas (disfunción eréctil por diabetes eje.) o psicológicas (vaginismo eje.), el no tener una relación intima plenamente satisfactoria, deteriora la relación de pareja. Los factores psicológicos en algunas ocasiones se desarrollan por alguna causa presente durante el matrimonio  estrés,  deseo por lograr embarazo o falta de comunicación en la relación de pareja, desconocimiento de las reacciones biológicas  masculina y la femenina o bien por alguna situación traumática vivida.

Al no darse esta plenitud en la sexualidad, pueden surgir algunos trastornos (disfunciones) sexuales, (eyaculación precoz, vaginitis, deseo sexual hipo-activó, trastorno de la excitación en la mujer, aversión al sexo, trastorno de erección, etc.) estos se caracterizan por la alteración que surgen del proceso (deseo, excitación, orgasmo y resolución), propio de la respuesta sexual o por dolor asociado con la realización del acto sexual. (Ana Rosa Abraham, 2003).

Dora Córdoba de Campa
Maestría en Ciencias de la Fam.
Consejería Fam. y Empresarial en valores H.
Tel 6622250573 dcordobaf67@gmail.com