Vacío de Espiritualidad

Finalmente La espiritualidad llena al Ser humano pues hemos sido creados por amor y para amar...

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Es etapa de Cuaresma dentro de la Iglesia Católica “Iglesia Universal”, El magisterio de la Iglesia y la Tradición, invitan a vivirla en recogimiento, penitencia,  oración, ayuno y abstinencia. Muchos católicos y no católicos  pudieran considerar que es exagerado o puritano el practicar estos medios espirituales.

Y quisiera recalcar “Vivencia Espiritual”, por el hecho de que las formas, es decir; abstenerse, hacer algún tipo de sacrificio como no comer dulce, refresco, etc., son en vano, si no existe en el interior una entrega personal a una vivencia desde el interior a mejorar en la vida espiritual y por tanto en la personal del día a día. La abstinencia de cualquier sustancia, acción o actitud cobra su importancia en terminar la Cuaresma limpiando del alma todas aquellas cosas que nos impiden ser mejores en todos los campos de la vida y continuar su práctica, ya sea en temas de nutrición, defectos de carácter, relaciones con el prójimo, en el conocimiento personal o el contacto con Dios

Finalmente La espiritualidad llena al Ser humano pues  hemos sido creados por amor y para amar, ésos nos da la plenitud. Pero el ajetreo diario, el desorden de prioridades y el vacío espiritual que sólo lo puede ocupar el que nos creó, lo queremos llenar con todo aquello que creemos, pero que en realidad sólo obedece apetitos desordenados que demandan la psiquis personal. Éstos pueden ser, el juego de azar, el alcohol, las drogas, sexo desordenado; etc., como desahogo personal, evasión de sí mismo, conflictos emocionales o situaciones que son complejas de afrontar. . (Viktor Frankl), llamó a esto: “Frustración Existencial”.

Las máscaras que se utilizan para llenar el vacío interno, lo que en realidad generan, es aumentarlo, provocar desánimo, baja auto- estima, depresión, etc., convierten a la persona en presa fácil de las solicitaciones de su entorno. Alejándose de la real  fuente de satisfacción; que es el crecimiento personal en un sano equilibrio en todas las áreas de la persona; dándole gran importancia al motor que es la Espiritualidad, pues es donde el Hombre se  reconoce como  persona digna, con valor, única y por lo tanto preservar su valor de persona y fortalecerlo , que es ahí donde hace su trabajo la espiritualidad.

Hoy en día el Ser Humano se encuentra buscando desesperadamente llenar ese vacío y recurre a muchas técnicas, teorías, modas de espiritualidad,  y va creando o usando la que mejor se acomode a sus intereses y su personalidad, cuando todos los seres humanos son creados del mismo Padre y requieren de lo mismo; espiritualmente hablando.

Lo que busca, el Ser, lo encontrará en aquel que lo ha creado, pues Metafóricamente; “ si compramos una lavadora no puedo usar el instructivo de la licuadora o el de otra marca que no sea la del fa-bricante”.  De la misma manera los vacíos existenciales se lograr llenar en ese contacto con Dios desde el silencio, recogimiento, diálogo con Él y en Él; experimentar un conocimiento personal que impide el avance personal en relación consigo mismo, entorno o bien en esa comunicación con el Padre Creador.