La Alimentación en la Diabetes Mellitus tipo 2

Ana P. Flores Núñez.

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nivel mundial, la diabetes me- llitus tipo 2 (DM2) se considera una de las enfermedades más comunes. La etiología de la DMT2 es compleja y está asociada con factores de riesgo irreversibles, como la edad, genética, raza y etnia, y factores reversibles, como la dieta, la actividad física y el tabaquismo.

RECOMENDACIONES:

Para tratar esta enfermedad que hasta ahorita no se ha declarado como “cu-rable” pero sí controlable, se recomienda seguir un programa individualizado por un Nutriólogo con Cédula Profesional, no seguir indicaciones de personas sin estudios.

Si usted padece dicha enfermedad y es una persona a la que se le prescribe un programa de terapia de insulina, usted debe exigir orientación sobre cómo usar el conteo de carbohidratos (cada porción de carbohidratos son 15 gramos lo cual equivale a 1 unidad de insulina) y en algunos casos la estimación de gramos de grasa y proteínas para determinar la dosis de insulina a la hora de la comida ya que puede mejorar el control glucémico.

Se debe lograr una pérdida de peso moderada mediante la combinación de la reducción de la ingesta de calorías y la modificación del estilo de vida para los adultos con sobrepeso u obesos con diabetes tipo 2 y también aquellos con prediabetes.

No hay evidencia clara de que los suplementos dietéticos con vitaminas, minerales, hierbas o especias puedan mejorar los resultados en diabetes que no tienen deficiencias diagnosticadas, y puede haber problemas de seguridad con respecto al uso a largo plazo de suplementos antioxidantes como las vitaminas E y C y caroteno.

DASH: Una dieta sugerida pero no absoluta, ya que todo Plan debe ser PERSONALIZADO.

El plan de alimentación DASH es el modelo de dieta que se recomienda no sólo en personas con hipertensión o problemas cardiovasculares, si no también en personas con diabetes. ¿En qué consiste?

  • Se enfoca en verduras, frutas y granos enteros
  • Incluye productos lácteos bajos en grasa o sin grasa.
  • Carnes como pescado, pollo, frijoles, semillas, nueces y aceites vegetales.
  • Limita los alimentos con alto contenido en grasas saturadas. Estos alimentos incluyen carnes grasas, productos lácteos enteros y aceites baratos hechos a base de maíz.
  • Limita las bebidas azucaradas y los dulces.
  • Hacer ejercicio.
  • No fumar.
  • El consumo de alcohol puede hacer que las personas con diabetes corran un mayor riesgo de hipoglucemia, especialmente si toman insulina o secretagogos de insulina.
  • Las personas con diabetes deben limitar el consumo de sodio a 2,300 mg/día (es decir, limitarse a no añadir sal a las comidas, ya que muchos alimentos ya la contienen por naturaleza), además puede haber una restricción adicional para las personas con diabetes e hipertensión.
  • El uso de edulcorantes no nutritivos o artificiales (Splenda, Sucralosa o incluso Stevia) son una magnífica opción de sustitución de azúcar ya que tienen el potencial de reducir la ingesta total de calorías y carbohidratos, ahorrando de esta manera, calorías innecesarias. Son seguros y no se ha demostrado hasta ahorita que causen cáncer ni nada de eso.

En conclusión:

La diabetes mellitus se puede controlar mediante la mejora de los conocimientos, las actitudes y las prácticas dietéticas del paciente. Estos factores se consideran parte integral de la atención integral de la diabetes. Las recomendaciones dietéticas deben ser individualizadas y aceptadas por el paciente. Es importante tener en cuenta que los objetivos de nutrición para la diabetes son similares a aquellos que las personas sanas deberían esforzarse por incorporar en su estilo de vida.