Cerrando año, cerrando ciclos

Esmeralda Cambuston

0
151

Voy iniciar con una dinámica sumamente sencilla:

Ahí donde ahorita se encuentren leyendo este artículo, por un breve de 5 segundos cierre sus ojos y visualice que esta frente a su propio closet observando lo que ahí mismo usted tiene guardado. 5 segundos nada más. ¿Ya listo? Yo les pregunto y respóndanse a usted mismo: ¿Todo lo que tiene ahí guardado lo utiliza?

Cuando hago estas preguntas dentro de mis cursos la gran mayoría de las personas me responde un rotundo: “NO”; y por la simple y sencilla razón y sin generalizar, que muchas personas caen en un apego muy marcado por las cosas materiales y es que sin duda, a veces cuesta regalar, compartir y desprender de aquello que ya no se utiliza y preferimos guardarlos y tenerlos ahí. Tal vez pensando que algún día volveremos a caber en ese pantalón o porque hay cosas que nos trae algún recuerdo, porque tal vez nos costó mucho dinero o porque te lo regalaron y te sientes hasta mal regalarlo; por estos y por más motivos pero en caso es que aun cuando no lo estamos utilizando, ahí dejamos las cosas guardadas ocupando un espacio y nada más.

Si esto mismo lo asimilo a mi área emocional, a mi closet interno; yo les pregunto de nuevo: ¿Podríamos ser nosotros como nuestro closet? ¿Podríamos tener guardado en nuestro interior situaciones difíciles, a personas que nos han dañado, problemas, adversidades pasadas, situaciones que nos han marcado el alma?

La vida nos ha enseñado que no podemos mezclar lo nuevo con lo viejo, ni pasados con presentes, ni negativo con positivo. Sólo imagina que si en una bandeja de manzanas grandes y frescas; ponemos encima una manzana podrida estoy segura que se pudren las demás. Pasa lo mismo, si en nuestro interior no liberamos primero la negatividad, soltamos lo viejo, el pasado para entonces dar pie a todo lo nuevo que está por llegar.

Muy a tono con el cierre de este año 2018, vamos aprender como primer punto a cerrar ciclos, a sacar lo viejo, a soltar, a liberarnos de todo aquello que ya no nos aporta y aun cuando haya sido algo muy doloroso, es urgente y necesario hacerlo y lo vamos hacer con un paso sumamente práctico, aunque para muchos difícil:

“Aprender a perdonar”. Una manera tan sencilla y que a la vez que nos cuesta mucho llevarlo a cabo. Y ese perdón debe ser primero para nosotros mismos. Perdonarnos en el entendido que somos responsables de nuestras decisiones, de nuestras acciones. Muchas veces hemos sido permisivos ante algunas situaciones o con ciertas personas y que aun viendo venir una consecuencia, somos nosotros quienes les abrimos puerta. Así que, ese perdón es primero para uno mismo. Y Hazlo en tranquilidad, en paz, en agradecimiento; porque independiente de lo que haya pasado, de todo aprendemos.

Mis amigos lectores, el perdón es una decisión, no es un sentimiento. De no hacerlo, es como si todas las noches antes de dormir, tuvieras un alacrán debajo de tu almohada y seguramente te va inyectar su veneno. Pues pasa lo mismo si no nos perdonamos y perdonamos después a los demás. Es prácticamente estar inyectándonos solos un veneno en el alma y ya sabemos lo que eso nos puede dañar.

Es muy edificante que te encierres contigo mismo y hazlo cada vez que sea necesario. Regálate un espacio para meditar, pensar, orar; y en esa soledad tan edificante podrás liberarte de esas cargas del pasado. Eso es decisión, aunque duela en su momento, te aseguro que soltar te permite hasta respirar mejor, ves las cosas de otra manera porque tu mente se aclara, tu semblante cambia y aprendes a valorar y apreciar tu vida de una mejor manera.

Es urgente que lo lleves a cabo, a fin de cuentas en algún momento te vas a tener que enfrentar contigo mismo y hazlo con un profundo agradecimiento porque insisto, de todo aprendemos.

Viene un 2019 cargado de buenas nuevas, nos esperan 365 días en alegrías, en milagros, en instantes y momentos hermosos que podemos crear! Somos co-creadores de lo vivimos, tenemos esa autoridad de crear lo que quieras vivir en este espectáculo tan bonito que se llama vida y será una sola vez.

Te invito a que vivas un 2019 totalmente libre de todo pasado que no corresponde a lo maravilloso que está por venir…