Una cita contigo mismo

Por: Esmeralda Cambuston

0
15

medida que avanzan los años, nos vamos dando cuenta que hemos evolucionado a pasos agigantados y sin duda el mundo de la tecnología ha contribuido en gran parte a todo esto.

Estamos viviendo muy de prisa y dentro de esa rapidez es tan fácil desenfocarnos y nos perdemos de sentir, observar, escuchar y analizar todo lo que estamos viviendo y esto conlleva a que nos olvidemos hasta de nosotros mismos.

Los índices de mortalidad causados por enfermedades se han incrementado en personas cada vez más jóvenes; así es, cada vez más jóvenes con cáncer, con problemas del corazón, con diabetes, con depresión, estrés; entre mucho más y es que el mismo cuerpo es quien nos grita un “ya basta”. Y todo esto es un efecto de una causa olvidada: Nosotros mismos.

¿Qué podemos hacer?

Es urgente hacer una pausa y tomar conciencia de lo que es tu vida y que clarifiques hacia dónde vas, pero sobre todo, qué y cómo quieres vivir en tu única oportunidad de vida.

Primero debes descubrir: ¿Qué te gusta? ¿Qué te relaja? ¿Qué te divierte? Y yo te invito a que escribas todos esos  momentos que hacen que te olvides de todo lo demás. Quizá sea tomar un baño con música de fondo, caminar descalzo por la playa, hacer ejercicio al aire libre, que te den un masaje, leer, comer chocolates, tomar una copa de vino ¡no lo sé! Pero es urgente que lo definas y no te limites, pon todo aunque te parezca mucho.

Es importante mencionarte que no aplica escribir nada que te dañe, aunque sea algo que te guste; por dar un ejemplo: Adicciones al alcohol, drogas, excesos de comida, libertinaje sexual, ni nada que después de hacerlo te vaya a generar culpa, tristeza, intranquilidad, ansiedad, etc.

Después de que hayas escrito todo eso que te relaja, te divierte y te fascina tienes que darte ese gusto y llevarlo a cabo con toda la pasión de que será de gran ayuda para tu vida. Así que; manos a la obra!

Lo ideal sería que diariamente tomaras por lo menos 1 hora para hacerlo; pero si tus actividades no te lo permiten, debes realizarlo por lo menos 3 veces por semana.

Es bien importante tomar esto en cuenta como una prioridad, y no debes esperar a que en tu agenda de actividades haya un espacio para llevarlo a cabo, porque eso no va a suceder; estamos tan mentalizados a todo menos en atendernos a nosotros mismos.

La única solución es crearte un tiempo, un espacio con el mismo respeto y compromiso que lo harías con una cita de trabajo.

Debes tomar tu agenda y crearte una cita. Por ejemplo:

“Viernes 8 de febrero del 2019, a las 6:00pm tengo una cita conmigo mismo” y en verdad te lo digo, en mi agenda tal cual lo escribo y esa cita para mí, es sagrada! Si alguien me dice que es importante algo de trabajo, he aprendido a tener el valor de decir no puedo, y les digo que ya tengo una cita a la misma hora que no puedo cancelar; y de inmediato les doy opción para otro día; es maravilloso hacerlo!

Ese valor con el que te vas a negar a cambiar “esa cita contigo mismo”, es el mismo valor que has tenido al estarte matando por todo o por todos una gran cantidad de veces.

Sólo recuerda que nada tiene de egoísta decir “primero yo”, porque analiza lo siguiente: Si tú como madre faltas, ¿quién va atender a tus hijos? Si como jefe de familia te enfermas, ¿quién va a trabajar para sustentar tu hogar? Si te da un paro cardiaco o cualquier enfermedad, tu puesto lo va ocupar otra persona, nada se va a detener en tu trabajo; porque nadie es indispensable.

Las bases que necesitamos para vivir en paz están en nuestra familia, en sentirnos bien con nosotros mismos, en disfrutar esos momentos que nos llenen el alma.   

Sabiamente el día tiene 24 horas, es cuestión de organizar tus prioridades y una prioridad esencial eres tú mismo.

El día que dejes de existir, lo único que te vas a llevar en ese ataúd son las experiencias de vida; entonces, es urgente que a través de “citas contigo mismo” comiences celosamente a vivir las experiencias más maravillosas que te quieres llevar de este espectáculo que es la vida.