¿Conoces la diferencia entre amistad, cuate y cómplice?

Por: Dora Córdoba Franco

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Entre la virtudes que hemos perdido en los tiempos contemporáneos es el de la amistad, que por cierto implica la vivencia de algunos valores, por no decir muchos.

Anteriormente los niños y jóvenes vivían el concepto de amistad porque lo aprendían de acuerdo al testimonio y formación de los padres o familiares cercanos, encontrando ahí una fortaleza, lugar de acogida, afectividad, paciencia, aceptación del otro, sinceridad, retroalimentación sobre el bien y el mal, correspondencia, apoyo en pro de ser mejor persona y de perseverar, perpetua amistad hasta la muerte.

Hoy en nuestros días observamos tanto en adultos como en jóvenes conductas y  comportamientos poco usuales respecto a lo que significa ser Amigo. Esta palabra, como tal, proviene del latín amicus, que a su vez proviene del latín verbo latín amare, que significa “amar”.

Aristóteles la define: Como querer y procurar el bien del amigo por el amigo mismo. Laín Entralgo la definía así: “La comunicación llena de amor entre dos personas, para el bien mutuo de éstas, donde realiza y perfecciona la naturaleza humana.”

Entonces tendríamos que diferenciar entre distintos significados según las características de las relaciones afectivas que se viven hoy en día, es decir; “Amistad”, “Cómplice” y “Cuate”.

Amistad: Es la relación interpersonal con características tales como; solidez, profundidad,  benevolencia, afecto, reciprocidad, consuelo, sonrisas francas, abrazos sinceros, sin interés material, entrega desinteresada, sin esperar nada a cambio.

Cuate: “Amigos por accidente”, que por cierto hoy en día se da mucho y profundamente entre varón y mujer, entre varones o entre mujeres, sustituyendo el concepto de amistad por éste. Cuate significa según Aristóteles: Aquél que proporciona beneficio o placer, te acompaña o invita a la fiesta, bar, café o vagancia, comparten superficialidades, en ocasiones piensan incluso que es afecto o amor sin serlo.

El Cómplice: Te invita  o acompaña a realizar cosas que son perjudiciales para ti y otros.

La verdadera amistad no es sólo compartir momentos con otro u otras personas, el significado de amistad es tan profundo y benévolo que el propio Jesucristo lo eleva y le reconoce el valor en la vida de cualquier ser humano, la Biblia entre muchos textos cita lo siguiente: “Nada vale tanto como un amigo fiel; su precio es incalculable” (SI 6, 14-17).

La amistad es de los más grandes dones de Dios. Nos hace ser mejores personas, nos equilibra en aquello que nos hace falta, descubre en nosotros lo mejor o las debilidades que poseemos, nos complementa.

El filósofo griego Sócrates  aseguraba que prefería un amigo que todos los tesoros del Rey Darío, para el poeta latino Horacio, un amigo era la mitad de su alma. San Agustín, no vacilaba en afirmar que lo único que nos puede consolar en esta sociedad humana tan llena de trabajos y errores es la fe no fingida y el amor que se profesan  unos a otros los verdaderos amigos.  El ensayista español Ortega y Gasset escribía que una amistad delicadamente cincelada, cuidada como se cuida una obra de arte, es la cima del universo.

Los amigos ayudan en la construcción de la persona misma y la ajena, pues es el gimnasio donde practicamos diversos valores como; Amor, generosidad, confianza, lealtad, fidelidad, sinceridad, solidaridad, honestidad, comprensión, gratitud, respeto, tolerancia, prudencia.

Es por esta razón que todas las relaciones de pareja entre varón y mujer  debieran darse en el marco de la amistad primero, para después en el noviazgo pues la persona que sabe ser amigo, seguramente sabrá ser esposo(a).  En el matrimonio el mejor amigo debe ser el cónyuge, porque ahí es donde se vivirán  las virtudes  aprendidas de la amistad y   practicadas durante el noviazgo.

Los jóvenes como parte de su etapa requieren relacionarse con diversos tipos de personas y socializar para detectar la verdadera amistad, la razón del noviazgo es reconocer y practicar la amistad verdadera en el otro, para poder saltar al siguiente paso,  el matrimonio.

Desafortunadamente se educa poco en lo que significa este concepto,  así como la importancia y trascendencia en la persona humana.

En este contexto tener un amigo es como encontrar una aguja en un pajar, y como tesoro se debe valorar. Una persona carente de valores humanos difícilmente puede ser un verdadero amigo, he aquí que es fácil detectar si un conocido puede llegar a serlo, detecta sus virtudes y podrás responder la pregunta.

¡A mis verdaderos amigos!

Aristóteles. Libro Octavo. De la Amistad. Ética a Nicómaco. Sección II-III. Consultado septiembre 5, 2013. Recuperado de: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/filosofia/nicomaque a/8.html ¿Qué eres capaz de hacer por tu amigo? Janopo, RS. (2012).

El soldado amigo. Consultado septiembre, 2013. Recuperado de: http://www.youtube.com/watch?v=F1Uw4rrEdb