Habilidades y competencias para la vida laboral. Mi primer trabajo.

Por: Germán Lohr Granich

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Hace tiempo que no me adentraba en las variables tan cambiantes del mercado laboral en nuestro país a pesar que este sexenio es y será el del empleo. Al menos en términos absolutos muy superior casi el doble de los dos anteriores que abarcan desde el año 2000 al 2012 de acuerdo a las series estacionales del IMSS al igual que las cifras del INEGI que coinciden y sitúan al desempleo como el más bajo de esta época alrededor del 3.2%.

Empero no pretendo estacionarme en esta numeralia sino más bien escudriñar o bucear un poco en los modelos de reclutamiento y selección de personal de las empresas medianas y grandes que son las que están más vinculadas a las bolsas universitarias de trabajo que sirven para colocar a los egresados de las universidades públicas y privadas que existen en el país.

Citaré el ejemplo de la UNAM que desde 1997 viene ensayando con la bolsa universitaria de trabajo -BUT- la cual cada día viene arrojando datos y cifras de enorme importancia para la toma de decisiones tanto de egresados como de reclutadores y empleadores. Dicha Universidad cuenta con la Dirección General de Servicios Educativos heredera de una tradición de más de 40 años.

Se dice fácil pero colocar en el mercado más de 122 carreras en áreas físico-matemáticas, ingenierías, ciencias químicas y sociales, arte, humanidades, biológicas entre otras suele ser complicado sino opera un buen modelo de organización que vincule con éxito la oferta y demanda laboral.

Como bien sabemos el ingreso por primera vez al mercado de trabajo implica para cualquier egresado de universidad todo un reto por no decir desafío, terror o pánico que tiene que ver con muchos factores no sólo con la profesión que se escoge si no entre otras cuestiones con las competencias y habilidades adquiridas y requeridas para trabajar las que por cierto deben ser perfectamente incluidas en el curriculum y en la entrevista respectiva.

Obviamente que para desempeñarse con éxito en cualquier empleo se requiere de conocimientos y experiencia en nuevas tecnologías e idiomas sin olvidar las variables asertividad y confianza que junto con el saber persuadir, vender y venderse son indispensables para los negocios de hoy.

Otra cuestión de peso lo constituye el saber escoger la profesión al existir carreras poco demandadas, sobreofertadas o saturadas cuya demanda puede ser nula para el empleador y no para la Universidad lo que provoca cuellos de botella y bajos salarios para los egresados.

Por ello es muy importante la formación vocacional y el saber qué está pasando realmente en el mercado laboral del país de que se trate para no empezar engrosando las filas del desempleo o subempleo tan característico de la vida actual.

Por otra parte, es saludable que los empleadores se acerquen a las universidades y se vinculen a fin de conocer cada vez más a fondo  los conocimientos y las habilidades de los alumnos para que sus competencias y habilidades encajen con los puestos y plazas ofertadas por las empresas y realmente se aprecie el potencial de los mismos.

Hoy gracias al modelo actual de reclutamiento se sabe que las habilidades para persuadir y vender son primordiales para la contratación de personal  ya que van muy a la par con los conocimientos técnicos y profesionales y en menor medida pero de gran importancia con el trabajo en equipo, el aprendizaje continuo, el manejo de conflictos o la iniciativa y tolerancia al stress entre otras requeridas.

En suma poder insertarse con éxito al mercado laboral por primera vez es importante para las empresas y los egresados de educación media y superior con todo lo que comentamos líneas arriba sin menoscabo de nuevas políticas públicas que le apuesten ahora al mercado interno que cada vez debe ser más dinámico y enfocado a elevar la productividad de la mano y mente de obra  y su contrapartida mejores sueldos y salarios que nos permitan romper el círculo vicioso en el que estamos.

Germán Lohr Granich
g_lohrgranich@hotmail.com