Caballeros luchadores y vencedores de batallas. ¡Papás Guerreros!

Por: Diana Cuellar

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Hola mis estimados lectores, quiero hablarles en esta colaboración sobre aquellos padres de familia que se han vuelto unos guerreros, los cuales han tenido que superar numerosas batallas de todo tipo, y que, por su mismo género, se sienten en la obligación de que estas batallas deben pelearlas y ganarlas solos para ser considerados fuertes, entonces muchos no se permiten pedir apoyo, expresarse, incluso cae mucho peso de responsabilidad sobre ellos.

He escuchado numerosas historias de hombres, los cuales muchos de ellos son amigos, colegas, familiares, pacientes, que comparten algo en común, son padres. Y en donde su labor también es admirable y es digno el ser reconocido.
En esta colaboración, mencionaré algunas de las batallas por las que ellos pasan, y de la manera en que las viven, en que las luchan, con el objetivo de reflexionar como individuos y sociedad. Entonces. ¿Qué pasa cuando estos padres tambalean en una o varias batallas?.

Batallas Financieras. Muchos de estos padres sienten el peso del hogar sobre sus hombros. He escuchado muchas historias en donde ellos no comunican a su pareja, ni a sus hijos que los han despedido de sus trabajos. Y ya que tocamos este punto, me gustaría compartirles que tuve la experiencia de tratar con un paciente que dos meses después de ser despedido de su trabajo, pudo comunicárselo a su esposa, mientras tanto lo ocultaba, usando el tiempo que solía usar de su jornada laboral, en entregar solicitudes de empleo y/o asistir a entrevistas de trabajo. El motivo por el cual el paciente intenta pelear esta batalla solo, es debido a creencias fundadas desde casi siempre, “No quiero preocupar a mi familia”, “El hombre debe ser el proveedor, es mi responsabilidad”, “Se burlarán de mí, pensarán que soy un fracasado”. Esta carga es muy pesada para solo una persona, los hombres también son seres humanos que como nosotras las mujeres, también necesitan comprensión y apoyo en situaciones en donde ellos se sientan rebasados.

Batallas emocionales. Hay muchos padres de familia que atraviesan situaciones emocionales complicadas, que les cuesta compartir con sus hijos y familia. Ansiedad, depresión, estrés, entre otras, debido a muchos factores estresores. Se niegan a compartir debido a que su hombría sea juzgada “Los hombres se aguantan”, “Como padre tengo que reflejar seguridad y estabilidad emocional siempre frente a mis hijos”. Cuando reconocemos nuestras emociones, cuando no las ocultamos y cuando compartimos, esto nos hace humanos y para nada le quita la hombría a un hombre, al contrario, lo pone en una posición de equidad.

“… Es complicado sentir que, para ganar batallas, hay que hacerlo solos, es válido necesitar refuerzos, y con refuerzos me refiero a esas redes de apoyo, a esas redes de soporte que estarán ahí para acompañar, validar y apoyar …”

Batallas de salud. Existen hombres que se encuentran luchando una gran batalla contra alguna enfermedad ya sea leve, moderada o severa. Y esto suele ser muy duro para muchos porque no solo tienen que luchar para intentar recuperar la salud, también la lucha está el: “Yo soy el fuerte”, “Tengo que recuperarme porque mis hijos y mi pareja me necesitan como un roble, tengo que apurarme”, “Ellos me necesitan, soy el pilar”. Ahora no solo luchan contra la enfermedad, sino también por todo ese peso añadido en su espalda, olvidándose muchas veces que se vale caer, se vale no sentirse el pilar en esos momentos, es válido aceptar cuando se necesita que los refuerzos entren (Hijos, pareja, familia, amistades).

Batallas con la crianza de los hijos. Todos somos hijos, y como hijos hemos pasado por muchas etapas; niñez, pubertad, adolescencia, adultez. Y dentro de las funciones de un padre está el de proteger a los hijos, y por lo general en la figura masculina se respalda esa protección, así como la autoridad. Algunos padres también tienen que sacrificarse jornadas largas de trabajo cuando también les gustaría estar cerca de sus hijos, también están sujetos a reclamos de los mismos, les ha tocado con todo el dolor perderse primeras palabras, primeros pasos, primeras travesuras, lo escucho constantemente por medio de sus historias que ellos me comparten en consulta. Los padres también tienen sus propias batallas con respecto a la crianza, y que muchos de ellos, cumplen con su papel de padre de la mejor manera que pueden. Este tipo de padres son llamados por sus hijos, super héroes, reyes, príncipes, caballeros, guerreros y muchos adjetivos más que he escuchado de la viva voz de los hijos y sus parejas quienes los reconocen.

Y puedo seguir nombrando más batallas, pero no nos alcanzarían estas páginas, pero si he nombrado las principales que he observado de todos estos hombres admirables con los cuales me ha tocado vincularme de manera distinta con cada uno de ellos. Es complicado sentir que, para ganar batallas, hay que hacerlo solos, es válido necesitar refuerzos, y con refuerzos me refiero a esas redes de apoyo, a esas redes de soporte que estarán ahí para acompañar, validar y apoyar.

“Mi vida ha tenido problemas, pero no son nada comparados con los que afrontó mi padre para lograr que mi vida empezase” (Bartrand Hubbard).

Colaboración dedicada a todos los padres que han sido unos luchadores de batallas, dignos de reconocerlos. Y en especial, dedicado a la memoria de mi padre guerrero de numerosas batallas: Rafael Antonio Cuellar Corona. 1960- 2019.

 

Psic. Mtra. Diana Cuellar. 027779
Directora de Centro de Apoyo
y Desarrollo Integral.
Tel. 662 276 7240