¿Cuándo nos íbamos a imaginar?

Por: Adriana Alvarez Bárcenas

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Al empezar este 2020, jamás me hubiera imaginado que en marzo fuéramos a estar encerrados todo el mundo en nuestras casas. Realmente empecé este año con un sentimiento de que iba a ser un año muy diferente a los demás, y definitivamente sí lo ha sido. Pero de la misma manera tuve un presentimiento de que después de un año tan intenso, para mí personalmente, venía un año de mucha calma. Y te preguntarás ¿Cómo puedes sentir calma en medio de toda esta catástrofe? Claramente he sentido estrés, angustia y tristeza por la situación actual en el mundo; pero a la vez, he tenido momentos de mucha calma conmigo misma: de reflexionar, de estar conmigo y con mi familia.
¿Cuándo nos íbamos a imaginar que con tanta tecnología no existiría una cura para un virus que está matando a miles de personas en todo el mundo, y nos haría quedarnos a todos encerrados? ¿Cuándo nos íbamos a imaginar que tuvieran que cerrar millones de negocios y dejar a personas sin trabajo y sin ingresos para vivir?
Realmente parece que estamos viviendo un sueño; algo fuera de la realidad. Pero de la misma manera, ¿Cuándo nos íbamos a imaginar que un suceso así uniría a todo el mundo, y que millones de doctores arriesgarían sus vidas por salvar las de otros? ¿Cuándo nos íbamos a imaginar que las familias se iban a unir más que nunca? ¿Cuándo nos íbamos a imaginar que todo el mundo se reuniría en oración con el Papa a una misma hora? ¿Cuándo nos íbamos a imaginar tanto apoyo entre los seres humanos?
No puedo negar que va a ser un tiempo muy duro para todos, pero es importante enfocarnos en todo lo bueno que saldrá de esto. Porque después de la tormenta, siempre viene la calma. Aprovechemos este tiempo para hacer una pausa en nuestra vida; reflexionar y hacernos estas preguntas:

¿Para qué estamos aquí en este mundo?
¿Cuál es el sentido de nuestra vida?
¿Qué es todo aquello que he apreciado en estos tiempos que antes no valoraba?
¿Cuáles son las cosas que por falta de tiempo antes no hacía y ahora sí tengo la oportunidad de hacer?
¿De qué manera puedo ayudar a los demás desde mi casa?
¿Cómo me ha hecho crecer como persona esta situación?

Medita estas preguntas todos los días, y da gracias; ya que muy probablemente tengas el privilegio de estar leyendo esto desde tu casa, rodeado de tu familia, con una taza de café y un buen alimento. No todos tienen ese gran privilegio.
Espero que al terminar el COVID-19 seamos mejores personas, aprendamos a realmente disfrutar de la vida; a amar a nuestros seres queridos, atrevernos a decir y hacer lo que sentimos, ir a nuestro trabajo/escuela apasionadamente y disfrutar del milagro de estar vivos. Pero por mientras, disfruta del regalo de cada día desde tu casa. Esfuérzate por ser una mejor persona a diario, y por hacer cosas que te hagan feliz a tí y a los que te rodean. Procura a tus seres queridos, y no te olvides de que a pesar de las circunstancias, vida sólo hay una y debemos que sacar el mejor provecho de ella.

“… disfruta del regalo de cada día desde tu casa. Esfuérzate por ser una mejor persona a diario, y por hacer cosas que te hagan feliz a tí y a los que te rodean. Procura a tus seres queridos, y no te olvides de que a pesar de las circunstancias, vida sólo hay una y debemos que sacar el mejor provecho de ella …”