Ideas para que hagas la tarea con tus hijos

Por: Diana Spíndola

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Muchos estudiosos opinan que el aprendizaje escolar solo tendría que llevarse a cabo en la escuela por lo que las tareas están de más; sin embargo, otros mencionan que los deberes refuerzan los aprendizajes de clase, que ayudan a crear hábitos de trabajo y disciplina y que refuerzan la concentración y la memoria. Para los que defienden la segunda opinión es un hecho que la tarea es una labor y una responsabilidad de los hijos, pero los padres también cumplen un papel que es el de, vigilar, apoyar y supervisar que los hijos cumplan las tareas y resolver sus dudas, pero nunca, nunca hacerles los deberes.

El 80% de los alumnos en Primaria recibe ayuda de sus padres para hacer las tareas escolares y el 45% de los estudiantes en Secundaria, según una encuesta elaborada por TNS Demoscopia, (desafortunadamente en España; en México no tenemos cifras) Pero, sin duda, ayudar a los hijos a realizar los deberes puede ser motivo de tensión y conflicto en casa, incluso puede suponer una gran carga, sobre todo, para muchos padres que trabajan y les falta tiempo de dedicación a los hijos.

Para llevar bien esta gran responsabilidad, es conveniente conocer algunos secretos, Carmen Guaita, profesora y vicepresidenta del sindicato de profesores ANPE (España), ofrece algunas ideas para realizar con éxito estas tareas:

1. Procura que el “momento de tareas” sea importante para la familia: en un lugar fijo, es mejor si es su propio rincón de estudio. Si no se dispone de él, entonces procurarlo en un ambiente de silencio y trabajo general en la casa, sin distracciones, sin tele, sin celular…  Debemos demostrar que nos lo tomamos en serio.  Si mientras los hijos trabajan, papá o mamá leen o también trabajan estaremos mandando un buen mensaje.

2. Acepta la realidad “Las tareas son las que son y las que tocan” (no te qauejes, no protestes por la cantidad de tarea). Si vemos que sobrepasan a nuestro hijo, debemos acudir a la escuela para notificarlo, pero en casa se debe respetar en todo lo posible la decisión del profesor. Estamos preparándolos para la vida, y en la vida habrá mucho trabajo y esfuerzo.

“…Soltar el celular y estar disponibles para ellos, mirándolos y escuchándolos cuando así lo requieran es la mejor herramienta para su apoyo…”

3. Realizar las tareas escolares de los hijos ni aumenta su capacidad de trabajo ni su disciplina, ni les hace aprender nada nuevo. No apoyaríamos a su desarrollo ni al objetivo de la tarea.

4. Las tareas escolares son refuerzos para el aprendizaje y, sobre todo, una ocasión para aprender a trabajar de manera autónoma. Los padres pueden explicarles las dudas, pero mucho más razonable es ayudarles a encontrar la respuesta que buscan: en sus propios libros de texto, en Internet…

5. Convierte el tiempo de hacer la tarea en un tiempo de paz y tranquilidad. Si tu niño tiene dificultades, puede y debe consultarlas con sus profesores al día siguiente. Es muy perjudicial crear en casa ansiedad ante lo relacionado con la escuela.

6. Soltar el celular y estar disponibles para ellos, mirándolos y escuchándolos cuando así lo requieran es la mejor herramienta para su apoyo.

7. Si a pesar de todo lo anterior les ponemos nerviosos o ellos nos ponen a nosotros, es mejor confiar en su responsabilidad. Y decirles en voz alta que confiamos en ella, en él y que ellos solos la hagan, o bien busca apoyo en algún centro de atención.

8. Potenciar el diálogo y la colaboración con los profesores y consultarles si hace falta alguna ayuda suplementaria. En ocasiones, requieren ayuda extraescolar y es importante brindárselas.

9. Las actividades extraescolares son necesarias, pero no deben ser demasiadas. Los hijos pueden tener exageradas actividades: Deporte, idiomas, música, ajedrez… todo a la vez. Es mejor adecuarlas a la personalidad e intereses del hijo y permitir tardes en las que sólo haya que jugar en casa y estudiar.

10. Las tareas son, sobre todo, un aprendizaje del trabajo autónomo y la autodisciplina. Para Guaita, “les ayudamos si los animamos a establecer un tiempo mínimo y máximo, siempre a la misma hora, en el mismo sitio, siempre con el celular y TV apagados”.