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5 Pautas para reducir el fracaso escolar, desde casa.

Por: Diana Spíndola Yáñez

El fracaso escolar está presente en nuestro país y de manera alarmante. No es extraño encontrarnos con niños y adolescentes que tienen la voluntad de tener éxito en los estudios, e incluso dedican muchas horas de su niñez y juventud para conseguirlo, pero generalmente no consiguen los resultados esperados. Estos casos son, sin duda, los más desmotivadores para estas personas y sus familiares.

¿Qué está pasando? ¿Qué les ocurre a estos jóvenes que no logran sus objetivos?
En la mayoría de estos casos, las respuestas esconden déficits conductuales y emocionales que demandan ser trabajados para que su mejoría se refleje en la consecución de los resultados escolares esperados.

Según cada caso personal, mucho de este trabajo puede realizarse en casa, bastándose simplemente con un asesoramiento puntual o bien requerirá una atención psicológica ofrecida por un profesional especializado en psicología.

¿Qué debemos hacer para conseguir mejores resultados desde casa?


A continuación se proponen algunas ideas:

  1. Organizarse
    Este primer punto es, quizás, el más importante de todos. Cuando hablamos de organización deberemos tener en cuenta dos factores: el tiempo y la cantidad de tareas escolares a realizar.

    Respecto al tiempo, una buena organización requiere una rutina diaria que se mantenga de manera constante; es importante determinar el tiempo diario que vamos a dedicar al estudio, y cumplir ese compromiso.

    En función del nivel educativo en que nos encontremos, deberemos dedicarle más o menos horas, teniendo en cuenta que no es bueno alargar el estudio más de dos horas sin un descanso de por medio.

    Respecto a la cantidad de tareas escolares, es importante fijar el tiempo en función de la carga de tareas que generalmente solamos tener, pues lo ideal es que nos dé tiempo a terminarlas.

    En épocas en que la cantidad de tareas pueden variar (como por ejemplo, en épocas de examen), el tiempo dedicado también deberá variar para ajustarse, de esta manera, al cambio.

    No es nada recomendable usar las horas de sueño para realizar tareas escolares; estas deben de realizarse en horas del día.

    “ … tener un buen lugar de estudio donde realizar tranquilamente las tareas escolares …”

  2. Lugar de estudio
    Casi tan importante como la organización del tiempo es tener un buen lugar de estudio donde realizar tranquilamente las tareas escolares.

    Con un buen lugar de estudio nos referimos a una habitación silenciosa, bien iluminada (a ser posible con luz natural), a través de la que no pase demasiada gente, con un ambiente relajado y agradable y en la que podamos tener dispuestos todos los materiales que necesitemos: estanterías con libros, diccionarios, material de papelería…

    “ … Podemos establecer objetivos a corto plazo (determinar las tareas a realizar en un día, siempre teniendo en cuenta que el tiempo destinado sea suficiente para ello) …”

  3. Establecer objetivos
    Los objetivos nos ayudarán a saber qué debemos conseguir con el estudio diario.
    Podemos establecer objetivos a corto plazo (determinar las tareas a realizar en un día, siempre teniendo en cuenta que el tiempo destinado sea suficiente para ello), objetivos a medio plazo (conseguir estudiar los exámenes del trimestre y sacar buenos resultados), y objetivos a largo plazo (conseguir un buen resultado en el curso, también determinado: por ejemplo, aprobar todas las asignaturas, o recuperar algunas de ellas).

  4. Habilidades escolares
    El fracaso escolar depende, también, de nuestras habilidades. Nuestra capacidad de concentración, de retener información, de comprensión, de lectura… nos van a ser muy útiles en nuestras tareas escolares y por tanto debemos conocer sus estados.
    Existen muchas personas que, estudiando muchas horas, no consiguen el resultado esperado; y es aquí donde fallan. Estas habilidades se refuerzan si las practicamos, pero se “duermen” si las dejamos.

    Una de las mejores tareas para reforzar la mayoría de estas habilidades es la lectura en general, sin importar la temática o el formato (no necesitamos que el objeto de la lectura sea un libro; puede ser una revista, un artículo, una página web).
    Si nuestro problema es la concentración, deberemos aprender a relajarnos y a focalizar nuestra atención en una sola tarea.

    Todas estas habilidades pueden ser medidas a través de un estudio psicológico.

    “ … Una de las mejores tareas para reforzar la mayoría de estas habilidades es la lectura en general, sin importar la temática o el formato …”

  5. Refuerzo
    El refuerzo es muy importante para que la rutina de estudio se repita a lo largo del tiempo. Supone la gratificación” o “recompensa” por haber conseguido lo que previamente hemos organizado.

    Establecer un plan de refuerzos a las tareas que hemos determinado en el primer punto puede ser la cereza del pastel que nos permitirá seguir con el plan o abandonarlo.
    Podemos, por ejemplo, escribir la recompensa en nuestro horario diario. Algunos ejemplos pueden ser: “Si consigo los objetivos del día, saldré a dar una vuelta cuando los termine”.

    Estos refuerzos deben ser muy atractivos para quien los realiza y, sobre todo, deben estar a la altura de los objetivos propuestos y conseguidos y de acuerdo a la edad de nuestro hijo.

No hay nada mejor que ponerlos en práctica para empezar a notar cambios.




Psic. Diana Spíndola Yáñez
CENTRO DE ASESORÍA
PSICOLÓGICA-SKOOL-TOOLS
FACEBOOK: centro de asesoria psicologica-skool-tools
Tel. 210 3280 – 662 206 3414

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