Algunas veces, las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe ser así, para servir a un propósito de vida, para enseñarnos una lección de vida, para descubrir quiénes somos en realidad, para saber lo que deseamos alcanzar en nuestro futuro.
Otras veces te pasan cosas desagradables, malas, dolorosas o injustas, y no logras entender porque te pasaron a ti. El problema está en no encontrar la forma de lidiar con ellas, pero al pasar el tiempo entiendes que, si no hubieras superado estos desafíos, nunca habrías logrado desarrollar la fuerza o el poder de tu corazón.
“… Si no hubieras superado estos desafíos, nunca habrías logrado desarrollar la fuerza o el poder de tu corazón …”
Todo pasa por una razón en la vida. Las heridas, el amor, la traición de alguien que era para ti lo máximo, la angustia, la decepción, los momentos perdidos por tonterías, etcétera, todo ocurre para probarte. Las caídas y los triunfos crean la persona que eres, incluso se puede aprender más de las malas experiencias, te enseñan la importancia de perdonar, de dar confianza y de tener más cuidado a quien le abres tu corazón.
“… Las caídas y los triunfos crean la persona que eres …”
La vida suele tener cosas tan bonitas que borran las malas experiencias. Si alguien te ama, ámalo tu también, no porque te ame, sino porque te ha enseñado a amar, a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida, que de eso vivimos todos los días, de cosas pequeñas. Haz que cada día cuente y aprecia cada momento y trata de aprender de todo lo que puedas.
Disfruta lo que diariamente te regala la vida, como observar el amanecer (y si es en Altata, mejor, la puesta del sol ahí es increíble), la lluvia, el mar, el río, tu familia, los amigos e infinidad de cosas que diariamente nos regala la vida. Tienes tanto para creer que eres una persona extraordinaria, exitosa, pero ¡CREELO! Porque si no crees en ti mismo, nadie más lo hará tampoco.
“… Tienes tanto para creer que eres una persona extraordinaria, exitosa, pero ¡CREELO! Porque si no crees en ti mismo, nadie más lo hará tampoco …”
Cree en ti y recuerda con entusiasmo: quizás hoy mismo, o tal vez mañana, puede ser el mejor día de nuestra vida. Creo que esto es más que suficiente, para celebrar. Celebra la increíble vida que has tenido, llena de bendiciones, y si también has tenido adversidades, pues te han servido para hacerte cada día más fuerte.
No olvides que Dios Nuestro Señor, tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros, y debemos aprender a descubrirlo, aunque a veces creamos que es demasiado tarde y no, nunca es tarde para iniciar, para aprender y para tratar de ser felices.
“… Tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros, y debemos aprender a descubrirlo, aunque a veces creamos que es demasiado tarde y no, nunca es tarde para iniciar, para aprender y para tratar de ser felices …”
Margot Dow
En paz descanse.
1943 – 2024



